Franke

Ingeniería suiza para el corazón de la cocina desde 1911. Explora las tarjas Franke por material.

Desde un pequeño taller de hojalatería en Suiza, Franke se convirtió en una de las autoridades mundiales del fregadero de cocina: ingeniería de precisión, materiales nobles y una obsesión por el corazón funcional de la casa.

Una historia suiza que empieza en 1911

Franke nació en 1911 cuando Hermann Franke abrió un taller de hojalatería y trabajo del metal en Rorschach, a orillas del lago de Constanza, en Suiza. Lo que comenzó como producción artesanal de piezas metálicas fue evolucionando hacia el objeto que definiría a la empresa: el fregadero de cocina. A mediados del siglo XX, Franke ya fabricaba tarjas de acero inoxidable a gran escala y sentaba las bases de una reputación construida sobre precisión, durabilidad e higiene.

El fregadero como pieza de ingeniería

Para Franke, la tarja nunca fue un accesorio secundario, sino el centro de trabajo de la cocina. Esa mentalidad se traduce en detalles que se notan con el uso diario: aceros de grado comercial en calibres 16 y 18, radios de esquina calculados para limpiarse con facilidad, y sistemas de aislamiento térmico y acústico que reducen el ruido del agua y conservan el calor por más tiempo.

Fragranite: granito reinventado

Junto al acero, Franke desarrolló Fragranite, un material compuesto de granito de altísima densidad. Resistente a rayaduras, golpes, calor y manchas, incorpora tecnología antimicrobiana Sanitized que ayuda a inhibir bacterias y malos olores. Su color se integra en toda la masa del material —no es un recubrimiento— por lo que se mantiene profundo y uniforme durante toda la vida de la pieza.

Hoy Franke opera a escala global a través de su división Franke Home Solutions, presente en cocinas de hogares y proyectos de hospitalidad en todo el mundo. La marca reúne fregaderos, grifería, sistemas de filtración de agua, campanas y trituradores de desperdicios bajo una misma filosofía: hacer del preparado, el lavado y la limpieza una experiencia más eficiente y placentera.

Diseño pensado para trabajar

Las series que encontrarás en esta colección resumen ese enfoque. La línea Maris, en Fragranite, ofrece tazones profundos, desagüe posterior que libera espacio bajo la cubierta y una amplia paleta de acabados —desde el Blanco Polar hasta el Ónix y el Negro Mate— para dialogar con cualquier cocina. En acero inoxidable, la serie Cube lleva las líneas puras de radio mínimo y el acabado Pearl a un terreno contemporáneo; la serie Grande apuesta por tazones amplios y esquinas generosas; y la serie Peak, la propuesta profesional de la casa, transforma el fregadero en una estación de trabajo completa con calibre 16 de grado comercial.

Elegir Franke es elegir una marca que lleva más de un siglo perfeccionando un solo gesto cotidiano: abrir la llave, llenar el tazón y dejar la cocina impecable. Precisión suiza, materiales que duran y un diseño que entiende cómo se trabaja de verdad en una cocina.