






Un siglo de ingeniería alemana
La historia comienza en 1925, cuando Heinrich Blanc funda en Oberderdingen, en la región de Baden-Württemberg, un pequeño taller de piezas metálicas. De aquel origen artesanal nació una de las marcas de cocina más respetadas del mundo. Un siglo después, Blanco continúa con sede en su ciudad natal, sigue siendo una empresa de propiedad familiar y da trabajo a más de mil cuatrocientas personas en todo el planeta. Fue, además, una de las pioneras en llevar el fregadero de acero inoxidable a los hogares, una vocación de vanguardia que ha marcado cada etapa de su desarrollo.
Esa continuidad —la misma familia, la misma ciudad, la misma obsesión por la calidad durante cien años— es lo que distingue a Blanco de casi cualquier competidor. No se trata de una marca que fabrica fregaderos, sino de una casa que ha pensado el espacio del agua en la cocina como una disciplina en sí misma.
Silgranit®: granito compuesto que Blanco inventó
En los años noventa Blanco introdujo una idea que cambiaría el mercado: fabricar fregaderos con un material patentado y certificado, compuesto por hasta un ochenta por ciento de cuarzo natural. Ese material es Silgranit®, hoy el fregadero de granito compuesto más vendido del mundo. Su dureza procede directamente del cuarzo, uno de los minerales más resistentes de la naturaleza, y el resultado es una superficie que resiste rayaduras, calor y manchas, higiénica y extraordinariamente fácil de mantener. A ello se suma una amplia gama de colores mate, uniformes en toda la pieza, que permiten integrar el fregadero con la encimera o convertirlo en un punto de contraste.
Acero inoxidable con oficio de un siglo
La otra gran tradición de la casa es el acero inoxidable, el material con el que Blanco se dio a conocer. Sus tarjas de acero combinan cubetas de líneas precisas, radios de esquina cuidadosamente calculados y sistemas de amortiguación de sonido que atenúan el ruido del agua y de la vajilla. Están concebidas tanto para instalación bajo cubierta —el montaje undermount que deja una encimera limpia y continua— como para modelos con faldón tipo apron, de fuerte presencia. Es acero pensado para durar décadas sin perder su acabado.
Una gama para cada cocina
En nuestro catálogo reunimos lo mejor de las dos familias. En Silgranit® encontrarás series como Precis, Diamond, Performa, Liven, Ikon, Valea y Vintera, en configuraciones de tazón simple, doble o con faldón. En acero inoxidable, líneas como Precision, Quatrus y Stellar cubren desde la tarja compacta de barra hasta la cubeta súper sencilla de gran formato. Y para quien busca máxima funcionalidad, las estaciones de trabajo Inteos incorporan accesorios deslizantes sobre la propia cubeta.
La cocina como estación de trabajo
La visión contemporánea de Blanco entiende el fregadero como el centro operativo de la cocina: un lugar donde lavar, preparar, escurrir y organizar sin fricción. Las tarjas workstation, las rejillas, tablas y coladeras a medida convierten un simple hueco en un sistema completo. Es una filosofía coherente con cien años de historia: resolver bien lo esencial, con materiales nobles y una ejecución impecable.
Por qué Blanco en Counter Cultures
Blanco aporta a un catálogo curado la autoridad de quien inventó una categoría y la ha perfeccionado durante un siglo. Es la elección natural para cocinas de lujo y desarrollos de alto nivel que buscan un fregadero que sea, a la vez, pieza de ingeniería y objeto de diseño. Explora nuestra selección en tarjas de acero inoxidable, descubre los fregaderos de Silgranit® o completa tu proyecto con los accesorios Blanco.